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El papel del agua en mejorar la salud materna

La ingesta adecuada de agua es esencial para mejorar la salud materna y mantener un embarazo saludable y seguro.

Mantenerse hidratado es importante para todas las personas, pero es especialmente importante si estás embarazada, o si acabas de dar a luz a un bebé.

¿Qué es la salud materna?

La salud materna se refiere a la salud de la mujer durante el embarazo, el parto y el período posnatal. Cada etapa debe ser una experiencia positiva, asegurando que las mujeres y sus bebés alcancen su máximo potencial de salud y bienestar.

embarazo

Si bien se han logrado avances importantes en las últimas dos décadas, de acuerdo a datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aún existen miles de muertes de mujeres durante y después del embarazo y el parto.

Las causas directas más comunes de lesiones y muertes maternas son la pérdida excesiva de sangre, las infecciones, la presión arterial alta, el aborto inseguro y el parto obstruido, así como las causas indirectas como anemia, malaria y enfermedades cardíacas.

La mayoría de las muertes maternas, según la OMS,  se pueden prevenir con un tratamiento oportuno por parte de un profesional de la salud capacitado que trabaje en un entorno propicio. Poner fin a la muerte materna evitable y mejorar la salud materna, debe seguir siendo una de las prioridades de la agenda mundial para todos los gobiernos.

Recuerda: cada embarazo y nacimiento es único. Abordar las desigualdades que afectan los resultados de salud, y respetar los derechos sexuales y reproductivos, con perspectiva de género, es fundamental para garantizar que todas las mujeres tengan acceso a una atención de maternidad respetuosa y de alta calidad.

¿Por qué es importante beber agua durante el embarazo?

Una de las claves para mejorar la salud materna es mantenerse hidratada. Pues, el agua constituye aproximadamente el 60% de nuestro cuerpo y juega un papel importante en prácticamente todas las funciones corporales.

El agua ayuda con la absorción y entrega de nutrientes, la eliminación de desechos, la digestión y la regulación de la temperatura corporal.

Como futura mamá, tú y tu bebé necesitan más agua que una persona promedio. Esto se debe a que el agua asume funciones adicionales durante el embarazo. Por ejemplo, el agua es una parte esencial de la placenta, que entrega nutrientes a tu bebé en crecimiento, y el saco amniótico, que protege al bebé durante el embarazo.

Si no tienes suficiente agua, tu cuerpo no podrá realizar sus funciones normales, lo que provoca mucho malestar causado por el estreñimiento y la hinchazón.

Durante el embarazo, de acuerdo a estudios de Clínica Mayo, la ingesta inadecuada de líquidos también puede provocar un nivel bajo de líquido amniótico y puede desencadenar contracciones de Braxton-Hicks.

¿Cómo evitar la deshidratación durante el embarazo?

Probablemente, si estás embarazada, te hayan dicho que bebas ocho vasos de agua al día. Pero la verdad es que las necesidades de hidratación dependen de una serie de factores, incluido el mes de gestación, la ubicación (clima y altitud) y el nivel de actividad que realices. Por lo tanto, es probable que debas ingerir más líquidos que la persona promedio.

Algo que puede ayudar a que bebas más agua es intalar un purificador de agua en casa, así evitarás tener que salir a comprar botellas de agua y nunca te quedarás sin la disponibilidad de este recurso.

¿Cómo sé si mi cuerpo necesita agua?

Si tienes sed, ¡bebe agua! Tu cuerpo hace un buen trabajo monitoreando su ingesta de líquidos, lo que lo hace sentir sed cuando necesita más agua. Otra forma de controlar tus niveles de líquidos es verificar el color de tu orina. Idealmente, deseas ver un color pálido, parecido a la limonada, no amarillo oscuro.

Si estás deshidratada sentirás una sensación seca y pegajosa en la boca, que también puede ser un indicador de que tu cuerpo necesita hidratación.

Hay otros signos de deshidratación que no son tan obvios. Por ejemplo, puedes experimentar dolores de cabeza, aturdimiento, mareos, somnolencia, cansancio o estreñimiento.

Dado que tus niveles de líquidos ayudan a regular tu temperatura interna, es posible que te sientas sobrecalentada si estás deshidratada. Si tienes náuseas y te cuesta retener los alimentos, es particularmente importante que prestes atención a la ingesta de líquidos. Si experimentas alguno de estos síntomas, asegúrate de beber un poco de agua y descansar.

Si estás embarazada, 4 consejos para mantenerse hidratada

Recuerda, tu ingesta de líquidos incluye más que solo agua. La leche, jugo, sopa y frutas acuosas, como las sandías o los pepinos, también pueden ayudarte a mantenerte hidratada.

1.Hazlo un hábito. Cuando haces que la hidratación sea parte de tu rutina diaria, es más probable que la sigas. Intenta beber un vaso de agua a primera hora de la mañana o configura una alarma en tu teléfono o calendario para recordarte que debes beber agua durante todo el día.

2. Utiliza una aplicación. Existe una serie de aplicaciones gratuitas o de bajo costo que pueden ayudarte a administrar tu ingesta de líquidos. Por supuesto, también puedes utilizar papel y bolígrafo.

3. Fija metas. Establece una meta diaria de líquidos para el día. Marca tu botella de agua con pegatinas o bandas elásticas para ayudarte a realizar un seguimiento de tu progreso.

4. Dale sabor. Si la idea del agua corriente no te entusiasma, puedes cambiar el sabor de tu agua con frutas frescas o hierbas para darle un toque sutil de sabor.

Además de comer bien y mantenerte activa, la hidratación adecuada es una parte clave de un embarazo saludable. Si bien es fácil olvidarse de beber agua durante el día, es importante mantenerse hidratada. Y no lo olvides: si experimentas síntomas de deshidratación durante el embarazo o te preocupa la ingesta de líquidos, habla con tu médico.