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¿Cómo han cambiado los hábitos con la nueva normalidad?

Prácticamente ya se ha cumplido un año desde que el mundo entró en una crisis por el nuevo virus SARS-Cov-2, también conocido como covid-19.

En casi todos los países se tuvieron que cerrar los restaurantes, cines, supermercados, eventos masivos como conciertos. La cuarentena obligatoria llegó y después de tantos meses, poco a poco se comienza a ver la luz al final del túnel.

Aún es importante mantener la práctica de todas las medidas recomendadas por las diferentes instancias de salud mundial, pues, aunque ya existe una vacuna, aún tomará tiempo que todas las personas, o por lo menos una considerable mayoría, estén vacunadas.

Esta nueva situación ha venido a cambiar muchos de los hábitos que se clavaron en el pensamiento popular durante mucho tiempo. Ahora, es completamente normal salir con una botella de gel antibacterial o desinfectante, mascarilla cubrebocas e incluso caretas de protección.

Las escuelas también tuvieron que cerrar sus puertas. Así, alumnos y padres de familia han tenido que adaptarse a una nueva realidad donde también deben involucrarse más en los procesos de aprendizaje de sus hijos, pues desde casa hay que prestar más atención a la responsabilidad que normalmente se implementa en un colegio.

Siempre es recomendable conservar la calma, cuidarse, pero también ser conscientes y responsables, ahora más que nunca muchas personas prestan mayor atención a los procesos de higiene propios y de los establecimientos.

Esta situación, en muchas ocasiones trágica, tiene su lado amable también y su valiosa enseñanza. Ahora, hemos mejorado los hábitos de higiene y también se le está enseñando a los más jóvenes a cuidar su salud correctamente.

Esta fue una de las peticiones que hicieron los gobiernos del mundo para sus ciudadanos: quédense en casa.  Esto con la finalidad de disminuir la cantidad de contagios y que las instituciones de salud no se vieran saturadas, por eso se ha tenido que aprender a vivir en constante alerta y a formar nuevos hábitos.

Nueva rutina y nuevos hábitos

Estos nuevos hábitos en su mayoría se han desarrollado en casa, el más común es que muchas empresas implementaron el trabajo a distancia o home office.

home office

Para muchos siempre fue un sueño el poder trabajar desde casa ya que es muy cómodo, y se eliminan los tiempos de traslado. Sin embargo, los horarios se vieron afectados y en muchas ocasiones, las horas de trabajo se extendieron, al no tener una hora de salida clara.

Un buen consejo que han dado los expertos en este sentido es seguir una rutina, es decir, levantarse, desayunar y vestirse como su tuvieras que salir de camino al trabajo o a la escuela. Por otro lado, apagar la coputadora a la misma hora que lo harías en la oficina. Esto puede verse reflejado positivamente en tu productividad.

Las aplicaciones de reparto también ampliaron su participación en todo el mundo ya que estando en una cuarentena obligatoria, la opción más cómoda para comprar comida o despensa era mediante la entrega a domicilio.

Otro de los hábitos que se ha desarrollado, es que todas las compras se desinfecten o se limpien al llegar a casa, así como lavarse las manos con agua y jabón, inmediatamente.

La nueva normalidad también ha modificado los hábitos alimenticios, en ocasiones para bien, otras más con resultados contraproducentes.

Al estar trabajando fuera de casa era común comer alimentos rápidos que no eran muy saludables, como sopas instantáneas o comida rápida, además, gracias la carga de trabajo a veces pasaban varias horas sin poder comer correctamente.

Estando en casa es normal que se ceda ante los antojos y que se consuman alimentos que no son tan saludables. Al estar en casa tampoco existe un horario específico para comer, esto puede desencadenar malos hábitos.

dieta

Mantener una buena alimentación es importante, principalmente para conservar una buena salud. Comer frutas y verduras, así como beber las cantidades correctas de agua purificada puede ayudar a mejorar nuestro estado físico.

Comer bien y beber suficiente agua también puede servir para reforzar el sistema inmune y mejorar las defensas de nuestro cuerpo.

El procesamiento de las vitaminas, minerales y proteínas mejora bastante cuando se implementa una dieta balanceada con todos alimentos recomendados, además de cereales y tubérculos.

La nueva normalidad también ha propiciado que se conozcan nuevas opciones y servicios, por ejemplo, contar con un purificador de agua en casa y así evitar el tener que salir a comprar un garrafón.

Estos purificadores son realmente prácticos y se han adaptado de forma sencilla en la vida de miles de familias pues resuelven un problema y a la vez mejoran la salud de los residentes.

Los purificadores de bebbia cuentan con tecnología de filtración que puede purificar el agua potable transformándola en agua segura para el consumo humano. Además, dotan a esta agua de propiedades alcalinas, aumentando sus valores de minerales esenciales, importantes para mantener una buena salud.

Las relaciones sociales también se han visto modificadas con la pandemia, pues ahora no se puede saludar de mano o beso a quien sea. El contacto físico está limitado y las reuniones presenciales también se han evitado.

De regreso a la “normalidad”

Muchos de los nuevos hábitos que se han creado desde el inicio de esta pandemia desaparecerán con el tiempo, por ejemplo, llegará el momento en el que los centros de trabajo y las escuelas vuelvan a abrir sus puertas con normalidad.

Pero también muchos de estos hábitos se quedarán, principalmente aquellos que conllevan en su práctica el mejoramiento del estilo de vida y la salud, como, por ejemplo, cuidar la higiene y procurar un buen estado de salud.