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¿Cómo empezar a ser más saludable este Año Nuevo?

Siempre comenzando un nuevo año surge la pregunta de cómo empezar a ser más saludable. La respuesta aunque es sencilla, es difícil de ejecutar y completar. Es en enero común ponerse propósitos de Año Nuevo que se empiezan con emoción, pero el final del año se ve lejano y se piensa que se tiene mucho tiempo, cuando en realidad se eligieron tareas que no tienen resultados a corto plazo como es el caso de bajar de peso o ser más saludable.

Ser saludable es un estilo de vida y no se puede simplemente realizar de la noche a la mañana, ni se verán los resultados en pocos meses. Ser saludable no es solamente tener balanceados los niveles de sangre o bajar de peso, sino realmente tener un estilo de vida que vaya de acuerdo con lo que el cuerpo de cada persona necesita. Lograr bienestar físico, mental, e incluso espiritual para las actividades diarias es una de las definiciones que se le puede dar a ser saludable o estar sano. Entonces, si quieres empezar a ser más saludable este nuevo año, comienza por esto:

El agua y la salud

Una de las principales acciones que se puede tener para empezar a ser más saludable es beber suficiente agua. Se recomienda beber entre dos y dos y medio litros de agua diariamente (entre ocho y diez vasos), aunque uno o dos más si se hace ejercicio o alguna actividad física. No es sólo un dicho que el agua significa vida, ya que es esencial para las actividades de todos los órganos del cuerpo.

El agua ayuda a los procesos internos del cuerpo, absorbe nutrientes, elimina desechos, está presente en el sistema respiratorio, en la sangre, los riñones, pero sobre todo en el cerebro. Estar adecuadamente hidratados hace que el cuerpo tenga todo lo que necesita para funcionar mejor. Incluso vemos reflejada una correcta hidratación en un retraso en los signos de envejecimiento, ya que la piel es el primer órgano en sentir la deshidratación.

Crear hábitos de hidratación es lo que hará que se tenga presente la frecuencia de tomar agua. Se puede empezar poniendo horas del día para tomarla, como al levantarse o antes de cada comida, o usar alguna alarma o recordatorio que lo indique para no olvidarlo. De esta forma se habrá tomado el primer paso sobre cómo empezar a ser más saludable.

Mantenerse en movimiento

El siguiente paso es aumentar la actividad física. Dependerá de cada persona, pero, para empezar, media hora de ejercicio al día puede hacer una gran diferencia. Si se tiene sobrepeso o alguna lesión en alguna articulación, lo mejor será consultar con un especialista para conocer qué tipos de ejercicio se pueden realizar. La seguridad es importante antes de realizar cualquier actividad.

Además de apoyar a reducir peso y riesgo a ciertas enfermedades cardiovasculares, y aumentar la masa muscular, el ejercicio también estimula la secreción de sustancias en el cerebro que pueden reducir la ansiedad, estrés, y aumentar la autoestima, lo que encamina a una vida saludable.

Alimentación consciente

La alimentación es también la base de cómo empezar a ser más saludable. Debe ser balanceada y consciente. La alimentación junto con el agua es de donde el cuerpo obtiene lo que necesita para funcionar en óptimas condiciones, y es importante tener en mente qué es lo que realmente se está ingiriendo para realmente tener una alimentación balanceada.

En este sentido, también es importante no dar al cuerpo más de lo que necesita. Comer suficiente significa comer cuando se tiene hambre, pero detenerse cuando se está satisfecho. Se sugiere igualmente comer despacio para que poco a poco el cuerpo asimile lo que está ingiriendo de forma consciente y entienda que no requiere más.

En cuanto a la alimentación se refiere, aquí se presentan algunas acciones básicas, aunque lo más recomendable es visitar a algún especialista en nutrición para saber qué es lo más adecuado para cada persona. Cada cuerpo es diferente y puede requerir acciones más específicas para llevar realmente una vida saludable.

Balance para el cuerpo

Una parte importante para una empezar a ser más saludable es el bienestar espiritual. Este término significa algo diferente para cada persona, por lo que habrá que buscar qué es lo que más embona con la forma de pensar que se tenga. Sin embargo, un buen lugar para comenzar es la meditación. La meditación es una práctica que se puede utilizar para tener un momento de introspección con uno mismo, de manera que puede reducir el estrés o aclarar la mente según lo que se requiera trabajar internamente. No necesariamente es la práctica adecuada para llegar a un bienestar espiritual, pero es un buen lugar para comenzar la búsqueda y aplicarla a las creencias que se tengan.

Por último, una acción muy importante para ser saludable es reducir o eliminar el consumo de cigarros o alcohol. Aunque se sabe que pueden ser dañinos para la salud, sigue siendo un tema controversial dejarlos o reducirlos. Es posible que la razón sea que algunas personas no los consumen diario y podrían considerar que al no excederse no representa un problema. Lo que sí es importante es estar conscientes de su consumo y del daño que pueden causar y reducirlo en lo más posible o eliminarlo.

Existen muchas más maneras sobre cómo empezar a ser más saludable. No hay una sola forma y cada persona debe buscar lo que mejor le funcione. Específicamente beber agua, una alimentación consciente, y aumentar la actividad física son realmente pequeñas acciones en los hábitos diarios que mejoran el funcionamiento del cuerpo y hacen el camino a un bienestar físico, mental, y espiritual.