4 tips para el mejoramiento de la productividad al trabajar en casa

El mejoramiento de la productividad al trabajar en casa se debe a varios factores. La crisis sanitaria por el covid-19 nos obligó a crear una nueva normalidad con hábitos diferentes a los que nos tenemos que acostumbrar. Trabajar en casa se ha vuelto la novedad para muchas empresas en México y en el mundo, por lo que es probable que sigamos así durante varios meses más.

El tiempo ha quedado dividido entre los deberes laborales, la vida en familia y el cuidado de la casa, por lo que las personas que no estaban acostumbradas a tener home office pueden llegar a presentar mayor estrés o a no saber organizar las actividades. Puede tomar un poco de tiempo adaptarse por lo que seguir consejos y tips puede ser de ayuda.

Trabajar en casa será parte de la nueva normalidad

A continuación te enlistamos 4 consejos para trabajar desde casa y ser una persona más productiva.

1. Acondiciona un lugar con todo lo que necesitas: El mejoramiento de la productividad también depende en que trabajes en las condiciones adecuadas para sentirte bien y para cumplir con lo requerido por tu empleo. Convierte una habitación en una especie de oficina, acomoda tu computadora, tu libreta, el teléfono y una silla donde te puedas sentar cómodamente.

home office

Es mejor tener luz natural y una buena ventilación, por lo que puedes colocar tu escritorio cerca de una ventana. En el escritorio o pared, puedes colgar una cita motivacional, una pintura o una foto para elevar el ánimo. Las plantas también ayudan a decorar un lugar y pueden hacer más agradable el ambiente. De igual manera, es una buena idea eliminar los objetos que distraen de una estación de trabajo, como una televisión o una consola de juegos.

2. Establecer límites entre el trabajo y la vida personal: No todos los trabajadores tienen espacio para una oficina en casa, y muchos comparten espacios de trabajo, salas de estar o cocinas con amigos, cónyuges, padres o hijos que también están tomando sus clases en línea. Si este es el caso, limita el trabajo en casa o apartamento a un solo lugar como la mesa de la cocina. Los tapones para los oídos o los audífonos con cancelación de ruido pueden ayudar a entrar en una zona mental de mayor concentración si el espacio es un problema.

limites de trabajo

Por supuesto, las videoconferencias interminables y la avalancha de mensajes instantáneos no ayudan. Establece tus horarios y límites para contestar y comunícaselos a tu equipo. En la mayoría de los calendarios digitales compartidos, se pueden bloquear las horas en las que no se está disponible, por lo que puede ser una buena práctica.

De igual manera, avísale a tu familia o a quien viva contigo los horarios que destinarás a trabajar y a las tareas del hogar. Pide que durante ciertos momentos no se distraiga y procura acomodar el tiempo para también pasar un momento con ellos.

3. Cuida tu alimentación y tu hidratación: Estar encerrado en casa puede ser sinónimo de comer todo el día o de no hacerlo de manera saludable. Sin embargo, es importante procurar tener una alimentación balanceada, llena de nutrientes, no solo para aumentar la productividad, si no también para mantener el sistema inmune funcionando correctamente. Asegúrate de que en todas tus comidas del día tienes al menos una verdura, una porción de proteína y complementa con cereales integrales y grasas saludables. Come dos frutas al día y evita los productos azucarados al igual que la comida chatarra.

Agua alcalina

agua pura

Procura beber agua de manera constante durante el día. El agua ayuda a las funciones cognitivas y te puede dar energía para mejorar la productividad. Contar con un sistema de purificación de agua en tu cocina puede ser muy práctico para mantener un nivel de hidratación adecuado en el cuerpo, ya que con solo ir a la cocina podrás servirte un vaso con agua. Un consejo para tener agua más cerca es llenar una jarrita con el agua de tu purificador y colocarla en tu espacio de trabajo. Así no necesitarás levantarte y será un recordatorio constante para tomar agua.

4. Mantén una buena comunicación con tu equipo. Cuando toda la fuerza laboral trabaja desde casa, es imposible conversar como lo harías si estuvieras con los demás en el mismo lugar. Por ello, es vital afinar el estilo de comunicación y liderazgo para compensar la falta de reuniones informales diarias.

Los empleados que están acostumbrados a tener una conversación rápida con su jefe en la máquina de café corren el riesgo de perder su enfoque y motivación sin estos encuentros físicos diarios. Sumado a esto, algunas personas se sienten aisladas cuando trabajan desde casa mientras que otros disfrutan de la libertad que esto les brinda, todo depende de cada persona. Para estimular la productividad y el compromiso tanto tuyo como de tu equipo, se debe identificar y respaldar las preferencias individuales en cuanto a cómo les gustaría organizar sus jornadas laborales remotas.

Se pueden establecer metas y expectativas claras. Es más fácil comprender y cumplir las expectativas de la empresa si se ven con regularidad o si trabajan codo con codo a diario. Pero cuando trabaja a millas de distancia, es esencial tener una definición clara de lo que la empresa espera de cada empleado en términos de asignaciones de trabajo, fechas de entrega, etc. Comunicarse con regularidad con una llamada o un mensaje instantáneo al comienzo del día ayudará a poner a todos en la misma dirección.