¿Cómo afectan los plásticos a nuestra salud?

En los últimos años se han hecho investigaciones sobre cómo afectan los plásticos a nuestra salud. Los principales estudios que existen sobre el plástico están principalmente basados en su duración y cómo afectan al medio ambiente. Aunque se han tenido diferentes objetivos en cada uno, los resultados son siempre sobre lo mismo: el plástico no se descompone en la naturaleza, su volumen aumenta exponencialmente cada año, y los microplásticos se han logrado colar en lugares recónditos del planeta.

Se cree que desde la década de 1950, los seres humanos hemos producido más de ocho mil trescientas millones de toneladas métricas de plástico. Para tener una idea, esta cantidad equivale aproximadamente al peso de más de 20 mil edificios de cien pisos. De acuerdo con la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), sólo el nueve por ciento del plástico que se produce se recicla correctamente. El problema más importante al hacer referencia a estos datos, es realmente que todos estos plásticos aún existen en el planeta.

¿Qué son los microplásticos y cómo afectan a nuestra salud?

Se les llama microplásticos a partículas de plásticos de menos de 0.5 centímetros, que se formaron así por ser erosionadas y degradadas por el agua, el sol, el viento, y microorganismos. Se han encontrado estos plásticos principalmente en el agua y en los océanos. Pueden llegar a tamaños imperceptibles, de forma que son ingeridos por peces, ballenas, humanos y hasta plancton. Los animales principalmente los confunden con alimento, ya que puede mezclarse con peces pequeños. En el caso de los humanos, pueden haber sido ingeridos mediante otros alimentos o incluso bebidos.

agua embotellada contras

Los microplásticos resultan entonces ser los principales actores en el problema del plástico en el mundo. Además de haberse encontrado residuos de microplásticos en los lugares más extremos de la Tierra, como son los círculos polares, la Fosa de las Marianas —el punto más profundo del mar, a más de 10 mil metros de la superficie—, y el Monte Everest a más de 8 mil metros de altura, un estudio reciente indica que se han encontrado microplásticos en la sangre humana. Esto es un claro indicador que la crisis ambiental por plástico está llegando a un punto crítico y es mucho más peligrosa de lo que se pensaba.

Microplásticos en el torrente sanguíneo

De acuerdo con una nota de Deutsche Welle (DW), la cadena de medios de Alemania para el extranjero, las investigadoras Heather Leslie y Marja Lamoree, de la Universidad Libre de Ámsterdam (Vrije Universiteit), condujeron un estudio con veintidós donadores de sangre anónimos, analizando cinco polímeros diferentes y el grado de presencia de cada uno.

El estudio concluyó que tres cuartas partes de los sujetos analizados indican tener plástico en la sangre. En el comunicado de la universidad se indica que este estudio es el primero en demostrar que el plástico puede terminar en el torrente sanguíneo humano. Anteriormente se tenían registros de microplásticos en heces humanas, así como en la placenta, lo que indica ingestión de estos, principalmente por encontrarse en los alimentos o bebidas que se consumen. Sin embargo, su presencia en la sangre es debido principalmente a la absorción de ellos por otros medios.

Aunque el impacto en la salud del plástico en la sangre aún es desconocido, sí se conoce cómo afectan los plásticos a nuestra salud al ingerirse, inhalarse, o tener contacto con la piel. La exposición que se tiene al plástico puede ser por diferentes razones, como es la extracción, transporte, uso, fabricación o refinación, y la misma gestión de residuos como es el reciclaje.

En este sentido, se ha descubierto al ingerirse, inhalarse, o tener contacto con la piel gracias a alguna de estas exposiciones, afecta al sistema inmune y algunos órganos como riñones, hígado, y el desarrollo humano. Igualmente afecta al sistema renal, gastrointestinal, cardiovascular, neurológico, y reproductivo. Algunas de las consecuencias pueden ser incluso diabetes, cáncer, daños neurológicos, e irritaciones en los ojos o la piel.

El estudio de Leslie y Lamoree también concluye que los bebés son los más vulnerables a tener microplásticos en la sangre, ya que los ingieren mediante los biberones que desprenden partículas plásticas. En otros estudios se han encontrado diez veces más plásticos en sus heces que en adultos.

Aunque no se tenga conocimiento aún sobre el impacto que tienen los plásticos en la sangre, es importante notar el significado de la conclusión de este estudio. Al haber microplásticos en la sangre, quiere decir que se están pasando a los órganos también, donde se cree que puede haber afectaciones mucho mayores hacia la salud.

Reciclar y reutilizar, pero reducir el consumo

Aunque es importante apoyar el reciclaje y reutilizar los plásticos en la mayor medida posible, es mucho más recomendable reducir su uso y consumo al mínimo. Los plásticos de único uso como son las botellas de agua o garrafones son uno de los principales problemas, ya que no se pueden reutilizar.

botella de plastico

Una de las soluciones es bebbia, ya que cuenta con un servicio de purificación de agua directo en el lavabo de la cocina. De esta forma no se requiere tener a la mano botellas de agua o garrafones que generen más plástico. El servicio de purificación de bebbia cuenta con planes de suscripción mensuales que son más económicos que comprar dos garrafones semanales (sin mencionar la incomodidad de voltearlos).

Los purificadores de bebbia, cuentan con filtros que retienen virus, bacterias y metales pesados. Las diferentes opciones se enfocan en las necesidades de cada hogar o incluso la zona en caso de vivir en lugares donde el agua es muy dura.